Edmundo Rivero, Julio Sosa y el Buda de Yeso por JUCECA
El Tipo estaba parado contra el mostrador, con la oreja atenta a la radio que compartía estante con botellas, y un Buda de yeso que, según el dueño del boliche, era para la suerte.
El Tipo escuchaba, y lo miraba al Buda. El Buda, sentado con las piernas cruzadas como un ocho, lucía su barriga con ombligo al aire, y, por su expresión serena, parecía satisfecho. En la radio sonaba un tango. Cantaba Edmundo Rivero. Mi cantor preferido, pensé yo para mí, sin decirlo en voz alta para evitar discusiones ya que, sobre cantores de tango, hay mil opiniones. Pero El Tipo, como si hubiera escuchado mi pensamiento, comentó: "Para mí, Julio Sosa es superior". Lo nombró en tiempo presente, lo cual me hizo suponer que lo consideraba vivo, es decir, inmortal. Yo pensé que sí, que efectivamente Julio Sosa fue un gran cantor, una voz recia y varonil que se ganó el aplauso y la justa fama en ambas orillas del Plata, pero, especialmente, en la de allá, la porteña de Buenos Aires. Pensé también que Julio Sosa, ciertos temas los cantaba medio aporteñado.
No lo dije, pero El Tipo comentó como si respondiera a mi pensamiento: "Oriental, de acá, de Las Piedras. Allá le pusieron 'El varón del tango', pero era bien de acá, de Las Piedras". Insistía con que era de Las Piedras. Por asociación de ideas pensé en la famosa batalla de Las Piedras donde Artigas derrotó a Posadas. Recordé también, que nunca averigüé cuántos muertos hubo en aquella batalla. Es una vergüenza que hoy o mañana alguien me pregunte sobre las bajas que sufrieron ambos ejércitos, en una de las batallas clave de nuestra independencia, y que uno no tenga la menor idea. ¿Fueron cien, fueron mil, fueron cuántas? El Tipo me regresó al mostrador al decir: "Sandía calada, por Julio Sosa, con las guitarras de Fontela, Pizo y Aguilar".
Recordé que ese Aguilar que tocaba en el trío que acompañó a Julio Sosa en Montevideo, era sobrino del guitarrista Aguilar que viajaba con Gardel cuando cayó en Medellín, y fue el único que se salvó pero quedó dañado de la vista. El Tipo miró al Buda de yeso, y como si el otro lo comprendiera, le dijo: "Muy superior a Edmundo Rivero, que no era malo, pero Julito era superior. Y de Las Piedras". Ya me tenía medio esgunfio con el asunto de que era de Las Piedras, y la cosa se agravó al descalificar a Rivero. Para peor el Buda tenía una leve sonrisa en los labios, como si aprobara la opinión del Tipo. Yo no tengo nada contra el budismo, pero le miré el ombligo y me pareció ridículo. No pude menos que pensar: "¿Qué puede saber de tango ese gordito exhibicionista de barriga llena?".
Recordé un libro prácticamente desconocido, escrito por Edmundo Rivero, llamado "Una luz de almacén", en el cual Rivero, hombre de una conducta poco común en su gremio, dice, entre otras cosas hermosas e inteligentes, que el Uruguay y España eran sus otras dos patrias. "En el año 54 cuenta Rivero anduve, y no fue la primera vez, por Montevideo".
"En esa ciudad que quiero, y donde sé que me quieren, fue donde un generoso hermano de CX 30, Radio Nacional, el periodista y locutor Alberto Luces, me llamó, por primera vez 'La voz mayor del tango'". Y agrega Rivero una anécdota menos feliz: "Fue en Uruguay que tuve un problema de autógrafos, por decirlo así. Un muchacho muy simpático al que vi en varias de mis actuaciones, me pidió una foto autografiada y con una dedicatoria cuyo texto me fue dictado".
"Al regresar a Buenos Aires empecé a recibir llamadas, reclamos e intimaciones, por incumplimiento de contrato. ¿Qué había pasado? Que el aprovechado 'admirador' había utilizado la foto y el texto para hacerse pasar por mi representante exclusivo para Uruguay y cobrar dineros adelantados. Me llevó tiempo aclarar el asunto", dice Rivero, y termina con una irónica referencia al decir: "Siempre pueden asombrarnos los representantes, incluso cuando usan poderes legítimos".
Tuve ganas de contarle la historia a El Tipo, y agregarle una mentira: que el timador de Rivero, el que lo quiso currar con la foto, era de Las Piedras. Pero no le dije nada porque lo vi que le rascaba la barriga al buda, para la suerte.
Y si le criticaba el pago de Julio Sosa, a favor de Rivero, El Tipo en fija que me iba a pelear, con el apoyo, nada menos, que de Buda. Y yo, por las dudas, no doy esas ventajas.