Entrevista a el ex presidente ecuatoriano Lucio Gutiérrez consedida a
La bbc.
"Palacio debe llamar a elecciones"
Hernando Alvarez
BBC Mundo, Colombia
Lucio Gutiérrez, ex presidente de Ecuador.
Antes de partir hacia Ecuador, tras renunciar al asilo político que le concedió el gobierno colombiano, el ex presidente Lucio Gutiérrez habló en exclusiva con BBC Mundo.
Pero nada asegura que las cosas serán fáciles para el ex mandatario, ya que en Ecuador lo espera una orden de captura por "atentar contra la seguridad nacional".
Gutiérrez fue destituido por el Congreso ecuatoriano en abril de este año, cinco días después de haber disuelto la Corte Suprema de Justicia y en medio de violentas manifestaciones sociales que pedían su renuncia.
Ante la tensa situación política que vive Ecuador, ¿el anuncio de un regreso inmediato suyo no exalta los ánimos en ese país?
Yo tomé la decisión de regresar al Ecuador, de enfrentar las acusaciones, de estar junto a mi pueblo, sin tomar en cuenta que el actual gobierno se iba a deteriorar de esa manera tan rápida y no puedo en este momento parar y regresar atrás porque no he cometido ningún delito.
Tal vez mi único delito fue decir a través de la BBC al Ecuador y al mundo que lo que hubo en el Ecuador fue un flagrante golpe de Estado en contra del presidente legítimo Lucio Gutiérrez.
Por hacer esas declaraciones me están siguiendo un juicio diciendo que he sido sedicioso, que estoy conspirando contra el Estado ecuatoriano, que estoy atentando contra el la seguridad del Estado. Es decir, son tan cínicos que a la víctima, que es Lucio Gutiérrez, le quieren meter preso.
Usted dice que su regreso es un acto patriótico porque quiere recuperar el poder, pero repito mi pregunta, ¿ante la grave situación política que vive el país, su regreso no podría exaltar aún más los ánimos?
Yo voy al Ecuador más bien con una finalidad patriótica. ¿Cuál es esta? De convocar a todos los actores a que nos sentemos a dialogar sobre el Ecuador, a que lleguemos a firmar un pacto de gobernabilidad y desarrollo del país.
Ese pacto de gobernabilidad es vital. He invitado a los ex presidentes de la República a que dejemos atrás nuestras diferencias políticas e ideológicas y que únicamente miremos el interés nacional. Yo creo que esto es contribuir a la paz, a la estabilidad, a la tranquilidad.
Pero esa concertación nacional de la que usted está hablando es precisamente la que está tratando de impulsar el presidente Palacio al llamar a una consulta popular para hacer un borrón y cuenta nueva en el orden político ecuatoriano (...)
Es que él no tiene legitimidad. Una convocatoria a una reforma política o a una asamblea constituyente tiene que hacerla un gobierno constitucional. Lo que él debería hacer es convocar inmediatamente a elecciones para que un presidente democrático pueda conducir una reforma política. Por eso creo que lo que más le conviene al Ecuador es un llamado inmediato a elecciones.
Señor Gutiérrez, volvamos nuevamente a su regreso. Como decía en su primera respuesta, a usted en este momento lo están enjuiciando por sedición y lo más seguro es que cuando regrese en las próximas horas lo arresten. ¿Qué piensa hacer si lo detienen?
Insito, soy un hombre inocente. Colombia, al darme el asilo político, estaba reconociendo de una manera pública internacional clarísima, que el juicio que me siguen en el Ecuador no tiene ningún valor jurídico, que es netamente político, por lo cual puedo regresar a mi país.
Si ellos, los que están usurpando el poder me detienen, porque ellos poseen la fuerza, bueno, ¿qué le voy a hacer? Eso no será obstáculo para que cambie mi decisión de regresar al Ecuador.
Quiero decirle que no hay dolor más profundo para un ser humano que estar fuera de la patria, que estar desterrado de la tierra en la que uno nació, donde está su familia, sus hijos, sus amigos. Entonces de cualquier manera voy a regresar al Ecuador, así me confinen en la celda más oscura, más fría que tenga el Ecuador.
Perdóneme que sea cínico en este aspecto. Pero el hecho de pensar en una persona que regrese a su país para ser encarcelado y que no tenga un plan de apoyo popular es quizás un poco difícil de creer. ¿Usted tiene algún plan de apoyo popular cuando regrese al Ecuador?
Por supuesto. Las mismas encuestas que he conocido dicen a las claras que hay un gran apoyo popular, especialmente de los sectores más pobres del Ecuador, quienes recuerdan la gran estabilidad económica que hubo con Lucio Gutiérrez.
Entonces es esa gente la que apoya a Lucio Gutiérrez, es esa gente pobre, esa gente del pueblo que me visitaba todos los días en Tumbes. Llegaban tres, cuatro buses de gente a felicitarme, a abrazarme, a pedirme que retorne al Ecuador. Entonces también es por el pedido de ellos que he decidido regresar.
Usted estaría de acuerdo en que la gente saliera a la calle a manifestarse por usted en caso de ser detenido, ¿que llamaran a la desobediencia civil?
En ningún momento yo permitiré que haya desmanes. He invocado a mis partidarios, si es que van a recibirme, que utilicen la mayor cordura, la mayor tranquilidad. Yo lo que quiero es que haya paz en el Ecuador. Yo lo que quiero es que los inversionistas vuelvan a confiar en el país, vuelvan a invertir en el Ecuador, para que los ecuatorianos no sigan emigrando.
Ahora estoy sintiendo en carne propia lo que es estar fuera del país. Entonces no quiero que la gente se siga yendo a España, a Estado Unidos, ahora a Chile, sino que se queden en el Ecuador.
Ahora, en esta lucha yo lo veo solo, sobre todo en términos de apoyo internacional. Desde que usted fue destituido por el Congreso, ningún organismo internacional lo ha apoyado y ningún presidente de la región ha salido públicamente a defenderlo. ¿Qué dice usted respecto a eso?
Que el complot lo armaron con mucha anticipación. El golpe de Estado tuvo lamentablemente el apoyo de ciertos medios de comunicación que manipularon la información, que confundieron no sólo a los ecuatorianos sino al mundo internacional.
Crearon falsas expectativas y confundieron a organismos como la OEA, por ejemplo. Por esa razón es que yo decidí escribir el libro, donde está la verdad absoluta sobre el golpe de Estado.
Ahora que la OEA y los gobiernos de Latinoamérica y del mundo se enteren del golpe de Estado flagrante que hubo en el Ecuador, yo creo que se puede cambiar de actitud. Y no para que me regresen la Presidencia de la República. Yo creo que lo más importante es que no se vuelvan a repetir actos como el que sucedió en el país.
Este es un grito, un llamado a la conciencia de los organismos internacionales para que en el futuro no se permitan golpes de Estado de esta misma naturaleza, porque en caso contrario, ¿de qué democracia hablamos?
Yo creo que tenemos que demostrar con hechos. Por ejemplo, la carta Democrática de la OEA, ¿para qué sirve?, solamente para que esté escrita. El Secretario General de la OEA tenía que actuar de una manera histórica y la OEA se hubiera fortalecido. Y los golpistas en el Ecuador y en otros países de la región hubieran aprendido que a la presidencia se llega con votos.
Usted habla de democracia, pero durante su gobierno hubo un punto que se vio muy mal internacionalmente y fue cuando disolvió la Corte Suprema. El poder ejecutivo intervino sobre el poder judicial...
Hay momentos en que los gobernantes tenemos que tomar decisiones y realizar actos de gobierno como el que yo realicé. Esa Corte, que la llamaban de facto, estaba lista para dejar sin culpabilidad a algunos banqueros acusados de corrupción y estaba lista para meter a la cárcel al dueño de uno de los bancos más grandes del país.
Si eso acontecía, ese banco quebraba y hubiera quebrado a todo el sector bancario del Ecuador. Entonces lo que yo hice en este acto de gobierno, previa coordinación con el presidente del Congreso, es forzar con la decisión que yo tomé a que el Congreso nacional destituya o cese definitivamente a la Corte Suprema de Justicia, como sucedió menos de 24 horas después de que yo hubiera decretado el estado de emergencia.
En todo caso, si queda alguna duda, el organismo que tiene que decidir si fue inconstitucional el acto, es el Tribunal Constitucional, no el Congreso nacional. Y si el tribunal hubiera dicho que fue inconstitucional, entonces el camino era un juicio político.
Para terminar volvamos al comienzo. En las próximas horas usted lo ha anunciado que regresa a Ecuador. Por razones de seguridad también ha dicho que no puede decir ni cuándo ni a dónde ni cómo va a llegar. ¿Qué espera?
Espero demostrarle al Ecuador y al mundo que Lucio Gutiérrez es un hombre de honor, es un ciudadano honesto, es un ecuatoriano que ama profundamente a su país y que va a luchar por conseguir esa gran unidad nacional que tanta falta le hace a nuestro país.