El humilde Juventud de las piedras, que en mayores no esta ni en la A, se corono Campeón del Torneo Mundial de Fútbol Sub 20, le gano en la final a la locataria Juventus de Turín.
El gol de la victoria (el resultado fue 1-0) fue hecho por el hijo del entrenador el famoso Julio César Ribas que dijo "Tengo una alegría enorme. No se imaginan la felicidad de este grupo de chiquilines. Hemos luchado mucho por esto y Juventud de Las Piedras es un club en el que me siento muy contento y por el cual tengo un orgullo muy grande, porque siendo del interior, con jugadores que hace cinco meses estaban en el interior, actualmente son campeones Sub 20 mundiales en el ámbito de clubes. Si bien era un récord histórico el haber llegado a la final, en 58 años que se juega este campeonato nunca lo ganó un equipo sudamericano y eso se debe destacar, porque para nosotros ser segundos era lo mismo que ser últimos. Cuando se juega una final del mundo hay que ser campeón'.
Por HEBER A. GONZALEZ (Secretario de prensa de Juventud, desde Italia).
Erase una vez en la historia del fútbol mundial un grupo de 32 uruguayos que juntos, unidos, convencidos de sus posibilidades, mentalizados, y fundamentalmente liderados por un charrúa de estirpe ganadora dieron vuelta la historia y escribieron una de las páginas más gloriosas que se pueda imaginar. Esos 32 soñadores bien podrían ser los de 1950 que ganaron a Brasil en Maracaná y los de 2006 que vencieron a Juventus en Italia. Los dos fueron mundiales, los dos fueron de visita y los dos soñaron con lo mismo: ser CAMPEON DEL MUNDO.
Resulta que para serlo a nivel de clubes hay que ganar el Torneo Mundial de Viareggio en Italia que está avalado por FIFA. Desde 1980 que no ganaba un equipo extranjero la tradicional Copa Carnevale, que se pone en juego en Viareggio. El último en lograrlo fue el checo Dukla Praga.
Erase una vez un grupo de charrúas que partieron desde muy lejos, cada uno cargando en su espalda una bolsa repleta de sueños e ilusiones, que llegaron a Italia con su humildad a cuestas y con el corazón en la mano. Y llegaron dispuestos a dar todo, dejando todo incluso en su tierra, en procura de un sueño, de una ilusión: ser CAMPEON DEL MUNDO.
Y esos charrúas ganaron. Armados solo de sus "flechas y sus lanzas" se quedaron con el botín destinado al MEJOR DEL MUNDO de Viareggio. Se quedaron con todas las copas, con todos los premios y dejaron por el camino a 47 de los más poderosos del mundo que gastan promedio en juveniles unos 2.000.000 millones de euros.
Hoy JUVENTUD escribió otra página de gloria en el fútbol del mundo. Hoy estamos en la historia misma del fútbol mundial.
Y lo logramos jugando el mejor fútbol del Torneo de Viareggio. Tal como lo dijo el Director General de Deportes de Juventus, Luciano Moggi, en la Rai 2 cuando lo entrevistaron al final del partido en que su equipo terminaba de perder la final: " Juventud es un digno campeón, nadie mejor que este equipo merecía ganar el torneo. Yo soy un profundo conocedor del fútbol uruguayo y este equipo me recuerda a los mejores equipos uruguayos de la historia. No se puede hablar de otra cosa que no sea decir que es un merecido campeón. ".
Es así entonces. Doblamos la historia del fútbol y una vez más logramos escribir otra página de gloria. Como lo hacen los verdaderos hombres, los reales ganadores, esos gladiadores que pueden contra todo, los viejos y gloriosos "celestes" de antaño a los que no les alcanzaba con llegar a la final porque para ellos, como para nosotros, "CUMPLIDOS SOLO SI SOMOS CAMPEONES" como nos contó más de una vez el gran Alcides Edgardo Ghiggia.
Del partido solo decir que Juventud fue superior de principio a fin una vez más. Que sus gladiadores no se entregaron jamás y coparon todo el Torcuato Bresciani logrando arrancar, en algunos momentos, un tibio aplauso de la concurrencia. Y luego de cuatro o cinco chances de gol una vez más uno de nuestros goleadores, Sebastián Ribas, se trepó a la escalera del corazón, se apoyó en el espíritu y le pego con el alma poniendo un cabezazo de gol.
A partir de allí jugamos nuevamente un partido heroico. Adentro y fuera de la cancha. Adentro porque los muchachos metieron en todo el terreno, marcaron, trancaron, restaron, crearon alguna chance más y defendieron ese GOL MUNDIAL con uñas y dientes apretados.
Afuera porque sufrimos y empujamos cada rechazo. Porque gritamos SOLOOOO, LIMPIAAAAA, ENCARAAAAA, TUYAAAAAA, y en cada grito dejamos un pedazo de garganta en el césped. Así tenía que ser. Así son las victorias de los uruguayos. Sufridas. Tensas. A lo hombre. Como decía algún gran relator "A LO MACHO".
Así fuimos hoy CAMPEONES DEL MUNDO. Así quedó inscripto en la historia del Mundial Sub 20 de Viareggio el nombre de este "ignoto equipo de la campiña uruguaya".
¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡SALUD CAMPEON DEL MUNDO!!!!!!!
Extraido de
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