El comisionado parlamentario del Sistema Penitenciario, Alvaro Garcé, denunció tratos "inhumanos y degradantes" en el Penal de Libertad y reclamó ante la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Representantes que se revea la política carcelaria en general y la que las autoridades aplican en el establecimiento carcelario del departamento de San José en particular, donde además notó "poca tolerancia y disposición" a las inspecciones del Comisionado.
Hizo varias denuncias graves, entre ellas hay omisión de asistencia sanitaria a los reclusos y demoras por parte del director del Penal, en informar a la Justicia acerca de los expedientes de los reclusos allí instalados.
El jerarca insistió que la utilización de armas de fuego está generando entre la población carcelaria "un clima difícil y complicado".
"Allí (en el Penal de Libertad) hubo omisión de asistencia médica y retardo en la comunicación de hechos a las autoridades del Poder Judicial y hubo un uso sistemático, fuera de lo que prevén las normas internacionales, contitucionales, legales y reglamentarias" de las armas de fuego, subrayó.
Para citar unn caso muy claro, Garcé afirmó que uno de los reclusos que había sido herido en un brazo con una bala de goma no había recibido atención médica "tampoco había sido visto por el forense y no se había informado al Juzgado Letrado de la ciudad de San José".
Según el jerarca, consta en su poder dos denuncias (las número 130 y 131) sobre dos reclusos que, previo a la requisa, salen de su celda por indicación de la guardia y se les dice que deben desnudarse. "Hasta aquí no advierto que exista irregularidad" sostiene Garcé, pero a renglón seguido manifiesta que, aparentemente como norma en el Penal de Libertad "la guardia exige no solo que se desnuden, sino que se agachen como parte de la exhibición para acreditar que no tienen armas".
Garcé rechazó la práctica de agacharse de los reclusos y coincide con ellos en que "es degradante e innecesario". "Algunos presos han dicho que no se agachan y la respuesta de la guardia es el disparo con armas de fuego" manifestó.
Garcé sumó a este relato que no se trata de casos aislados sino a una práctica repetida: "Es más, en mi oficina tengo unos cuantos proyectiles que de acuerdo a los testimonios de los reclusos, han sido disparados" a pesar de las denuncias públicas que él ha hecho "sobre el mal manejo de este recurso disuasivo" dijo.
El comisionado también denunció que existe por parte de la Dirección nacional de Cárceles "poca amplitud, poca flexibilidad y una baja tolerancia" a los controles que su repartición realiza en los establecimientos penitenciarios.
A manera de ejemplo, Garcé afirmó que "el pasado miércoles 22 de febrero me negaron el acceso al Penal de Libertad por orden de la Dirección Nacional".
Pero no solo los reclusos, estan en malas condiciones, el comisionado también verificó que la guardia policial carcelaria en el Penal se desempeña en situaciones adversas, recomendando a la Comisión parlamentaria que analice la posibilidad de rotar el personal policial afectado a la custodia.
"Hemos constatado falta de profesionalismo, desarraigo familiar porque la mayoría de ellos provienen de la frontera, tienen guardias prolongadas en horarios y están alojados en un lugar donde no tienen más confort que los celdarios" relató.
Sin embargo, Garcé aclaró que "una cosa es el estrés que tiene la guardia carcelaria o la falta de capacitación, pero eso no justifica que se cometan excesos con los reclusos".
Sin palabras, abasallantes las denuncias que lamentablemente son realidad; con estas condiciones la tasa altisima de re-incidencia no es ninguna sorpresa, para decir solo un factor porque si hay algo que esta claro es que en el Penal loq ue menos se logra es
"re-educar a las personas, para hacerlos gente de bien" para lo que supuestamente estan hechas las carceles.
Fuente:
lr21.com.uy