martes, 21 de marzo de 2006
El perfil de los monstros que asesinaron al hincha de cerro, Da Cunha es muy diferente al que la mayoria nos imaginamos no son ni jovenes pobres ni tiene antecedentes penales.
"Son nueve y estamos trayendo a otros dos. Ninguno de ellos es marginal, ni es delincuente conocido, todos viven en buenas casas y la mayoría con sus padres" dijo el oficial de Policía.
Y si todavia no se sorprendieron hay mas uno es es profesor de filosofía.

Despues de una ardua investigacion con varios culpables erroneos, se encontro a los asesinos estaban desperdigados por todos lados: uno fue detenido en su casa de Lezica, otro en la casa de sus padres en Punta Carretas, un tercero en un apartamento de Pocitos, el cuarto en una confortable casa de la Unión, otros tres en caserones antiguos pero vigentes del Cerro y dos en la zona del Cordón. La esposa del guarda malogrado los reconoció a todos sin dudar un instante, incluso sorteó rápidamente las tretas de "manyamiento" que montaron los investigadores para asegurar el testimonio de la mujer.

Los primeros ocho detenidos, entre ellos un conocido profesor de filosofía que dicta clases en un liceo privado y en uno público, declararon en la sede penal a cargo del juez Julio Olivera Negrin y allí se acusaron entre ellos, pero nadie reconoció haber apuñalado a Da Cunha. La esposa del docente implicado, que también ejerce como profesora y que está esperando familia para los próximos meses, se mostró muy disgustada y no encontraba consuelo. El padre del profesor dijo que "de lunes a viernes era una persona de bien, pero los fines de semana iba a la cancha y se transformaba, se convertía en otra persona". También indicó que cada vez que su hijo viajaba al exterior para seguir de cerca al cuadro de sus amores, era el Club Atlético Peñarol el que financiaba los pasajes y la posible estadía.

Otro de los investigadores con los cuales LA REPUBLICA tuvo la oportunidad de dialogar ratificó que los detenidos no pertenecen a clases desposeídas, no tienen antecedentes penales y no integran la barra brava de Peñarol. "Son jóvenes entre 20 y 32 años que han perdido todos los códigos, sin límites, que se enajenan por cualquier cosa en una sociedad también enferma. Pasan de la computadora al cuchillo prácticamente sin transición, aunque para ello tienen que agruparse. Antes les llamaban 'planchas', pero ahora mutaron y les dicen zombies".

El autor material todavia sigue libre pero la policia tiene confianza que pronto lo encontrara.

Noticia entera en : La republica.com
Realizado por Mal_fica @ 22:21  | Actualidad uruguaya
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