na valoró la votación como una irrebatible prueba del prestigio internacional de Cuba. "La elección de Cuba corrobora el descrédito generalizado del ejercicio anticubano que incentivó Estados Unidos en la Comisión de Derechos Humanos en las últimas dos décadas", agregó la declaración proveniente del Ministerio de Relaciones Exteriores cubano.
Según el parte, fueron en su "inmensa mayoría" los países del sur, del Tercer Mundo, los que "han hecho suya la reivindicación de paz, justicia, desarrollo, equidad y solidaridad, los que hicieron posible la presencia de La Habana en el Consejo como miembro fundador".
Estados Unidos, por su parte, decidió no integrar el Consejo porque a su juicio este nuevo consejo no ofrecía garantías suficientes (o sea no ofrecia garantias suficientes de decir oh yes, oh good a todo lo que decia el imperio. El secretario general de la ONU, Kofi Annan mostró su desilusión por la deserción norteamericana.
Otros países que también sorprendieron con su designación fueron Arabia Saudita, China y Pakistán, naciones criticadas por organizaciones defensoras de los derechos humanos.
En América, uno de los países que quedó fuera del Consejo fue Venezuela, al recibir 101 votos. Si bien eran los votos suficientes para ingresar al organismo, tuvo menos que los otros países postulados de la región.
Por Europa fueron elegidos Alemania, Francia, Gran Bretaña, Suiza, Holanda, Finlandia y Canadá (candidato también por el grupo europeo), en ese orden.
Entre los 18 países asiáticos en carrera por los 13 puestos fueron elegidos India, Indonesia, Bangladesh, Japón, Malasia, Pakistán, Corea del Sur, China, Jordania, Filipinas, Bahrain, Arabia Saudita y Sri Lanka.
DIFERNCIAS: El nuevo consejo creado el 15 de marzo último remplaza a la comisión para los Derechos Humanos de Ginebra, luego de recibir numerosas críticas, por parte de sus miembros integrantes. En la antigua Comisión bastaba con el respaldo de los países del grupo regional para lograr el ingreso, mientras que en el nuevo Consejo de Derechos Humanos los miembros son elegidos por voto secreto de todos los miembros de la Asamblea General y deberán contar con la mayoría absoluta, es decir al menos 96 sufragios del total de 191 escaños.
Esta medida tiene como finalidad evitar la presencia de países que no respeten los derechos humanos, hecho que daba lugar a una batalla de resoluciones condenatorias entre miembros de la Comisión en sus reuniones anuales, haciendo poco productivas a las mismas. Si un país integrante del Consejo violase los derechos humanos, se le podrá retirar la membresía con el voto de dos tercios de la Asamblea General.
Extraido de El País Digital