S?bado, 12 de agosto de 2006
Hugo Cores
LA republica

Nota: que lo ponga no quiere decir que estoy totalmente de acuerdo, cualquier comentario mandecelo al correo de Cores que aparece en La republica

Algunos temas presentes en el debate de hoy requieren no perder de vista sus or?genes. La justa demanda de reparaci?n, por ejemplo, a la que convocan los compa?eros de CRYSOL, tiene que ver con un aspecto de fondo del pasado de nuestra sociedad sobre el que existen opiniones encontradas y est? relacionada con lo que durante la dictadura y el largo per?odo de impunidad fue la actitud del Estado en relaci?n a las v?ctimas de la represi?n.


En este como en otros terrenos, la memoria es un campo de batalla. Se enfrentan hombres, partidos y siempre, por encima y por debajo, todopoderosas, las clases sociales.


Las que poseen el poder econ?mico (la tierra, los bancos, las f?bricas y los medios de comunicaci?n) y que controlan el aparato estatal a trav?s de los partidos tradicionales, trazan y reproducen una visi?n del curso hist?rico. Contrapuestas, otras cr?nicas registran la memoria de las luchas populares. De sus conquistas pol?ticas, de los logros de su unidad.


1-En los 60 y 70, miles de hombres y mujeres se rebelaron contra las injusticias y los despojos que los gobiernos colorados de la ?poca impon?an a los trabajadores.
Creo que ser?a importante, al menos entre nosotros, ponerse de acuerdo que, en el principio fue la congelaci?n salarial. Y la represi?n para quienes rechazaban el despojo. Los cuarteles y las c?rceles se abrieron para alojar a los que protestaban contra eso. As? ingresaron la polic?a y el ej?rcito, con un rol bien preciso, en la din?mica de las luchas sociales. Y lo hicieron, durante decenios, para volcar la balanza a favor de los empresarios, de los banqueros y de los estancieros. En defensa del orden. Del orden conservador, claro.


Para conocer en ?ltima instancia cu?l ha sido el resultado social de esa intervenci?n, basta salir a la calle a la hora que se mueven los carritos recolectores de residuos. Antes fueron textiles o metal?rgicos. Ten?an sindicatos. Fueron despojados y expulsados de la ciudad. Saber c?mo y cu?ndo se perpetr? ese salto atr?s social y a qui?nes ha favorecido, es un dato clave.


Reci?n ahora, con este gobierno, se est? intentando salir de esa criminalizacion hist?rica de la protesta. Por eso, la l?nea impulsada por el Dr. Jos? D?az en el campo espec?ficamente laboral es uno de los puntos altos de toda la gesti?n de este gobierno, lo que explica entre otras cosas la animosidad con que lo atacan los reaccionarios.


2- Volvamos al campo de la memoria. ?C?mo fueron presentados por el Estado los luchadores sociales y pol?ticos de la d?cada del 60 y 70? ?C?mo se formul? por parte del Estado el ingreso de las Fuerzas Armadas a posiciones de gobierno antes y despu?s del golpe de Estado?


Entre 1972 y marzo de 1985 desde el Estado se sostuvo que en Uruguay no exist?an lo presos pol?ticos. Hab?a s? delincuentes subversivos. Se prohibi? a texto expreso llamarlos de otra manera que no fuera esa. Cerraban una emisora o clausuraban un diario si se los nombraba usando otras palabras.


Los obreros y los sindicalistas, los luchadores de las organizaciones guerrilleras, esos subversivos eran, para el Estado, agentes de una conspiraci?n mundial con centro en Mosc? y La Habana; se propon?an construir un Imperio Rojo. ?El Planisferio Rojo? publicado por El Pa?s fue la expresi?n gr?fica m?s espectacular de estos postulados. Lo rojo avanzaba. No han faltado, en tiempos recientes, voluminosos aportes bibliogr?ficos que apuntan en el mismo sentido.


Las fuerzas defensoras del orden conservador, eran, como expresamente lo dicen los textos de la Junta de Comandantes, ?el ?ltimo basti?n de defensa de la patria ante la agresi?n externa?. Hab?an salido de los cuarteles para salvar al pa?s. Todav?a hoy, en los dichos y en los escritos de algunos oficiales esos postulados sobreviven.


Para ese pensamiento, los hombres y mujeres que estuvieron presos, lejos de ser v?ctimas de la represi?n del terrorismo de Estado, son ?enemigos? a los que se derrot?, sobrevivientes de una agresi?n a la patria oportunamente conjurada por la acci?n sacrificada de las Fuerzas Armadas. ?Fue preso? ?Gavazzo secuestr? su hijo? ?Por algo habr? sido! Y hasta no falta un magistrado, que ha mandado a archivar causas en las que la ausencia de justicia es un verdadero esc?ndalo.



3- Con el advenimiento del gobierno popular retoma vigencia la cuesti?n de la reparaci?n a las v?ctimas de la dictadura, dando por descontado que nunca, nada ni nadie conseguir? reparar las desapariciones, los asesinatos, los a?os de inhumano cautiverio.


La reparaci?n, se ha dicho bien, debe ser completa y empieza por el restablecimiento de la verdad. Y, en este terreno la acci?n de la justicia es fundamental. No todas las causas est?n en la misma situaci?n. Sobre algunas se han reunido muchos testimonios.


En estos d?as, a partir de la demanda de extradici?n de la justicia argentina se ha producido una nueva detenci?n. Se trata de Araujo Umpierrez, un oficial importante en el conjunto de represores del SID que actuaron en Argentina. Debo se?alar mi sorpresa: Araujo es primer nombre nuevo que aparece despu?s de las denuncias formuladas por el PVP en 1976.


4- Obs?rvese la singular situaci?n que se est? creando en el pa?s. Varios oficiales se encuentran detenidos: todos por la misma causa, la desaparici?n de Mar?a Claudia Garc?a de Gelman.


Todas las dem?s causas, por una ?raz?n? u otra, se encuentran detenidas. Por lo dem?s, salvo alguna excepci?n, no hay ninguna informaci?n nueva para avanzar en el conocimiento de la verdad salvo las que han aportado las v?ctimas. En su enorme mayor?a se trata de desapariciones de uruguayos que deber?an ser juzgadas en tribunales uruguayos.




Esta realidad con la que se encuentra el gobierno progresista es el resultado de una herm?tica pol?tica a favor de la impunidad llevada adelante durante m?s de veinte a?os por blancos y colorados.

Esa situaci?n, como lo hemos dicho muchas veces, ha colocado a Uruguay en esta situaci?n absurda e indeseable en que nos encontramos hoy. Por lo dem?s, tal como se ha consignado en los documentos aprobados en las instancias democr?ticas del Frente Amplio, Uruguay ya no puede seguir postergando su actualizaci?n en relaci?n a la vigencia en el pa?s de los Tratados Internacionales.


Dentro de pocas semanas habr? que dar respuesta a la Corte Interamericana. No se trata de una novedad, no es un hecho inesperado. Hace a?os que se sabe. El hecho es que el pensamiento de los jueces de ese tribunal, tanto los actuales como los que integraron antes ese organismo, como Hector Gros Espiell, no acepta el argumento de la existencia de Ley de Caducidad. La desaparici?n de personas, - sostienen el tratado, la doctrina, los jueces - es un delito continuado. Un delito contra la humanidad y por tanto debe saberse la verdad y debe actuar la justicia. Agosto nos espera. La Corte Internacional tambi?n. La impunidad no es compatible con los Tratados. Estamos en una hora clave para una fase espec?fica de la inserci?n internacional del pa?s.
Realizado por Mal_fica @ 13:11  | Actualidad uruguaya
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