Jueves, 19 de octubre de 2006
ROGER RODRIGUEZ - [email protected]
LA republica del Viernes 13 de octubre

El libro "Las Fuerzas Armadas al pueblo oriental" evidencia l?nea de dependencia entre el SID y el Ej?rcito

Informe del comandante D?az contradice documentos elaborados por la dictadura

El "historia oficial" de la dictadura, editada en 1978, permite ver c?mo era el organigrama del poder militar. El SID, que traslad? el "segundo vuelo" de Orletti, depend?a del Esmaco, que informaba a la Junta de Oficiales Generales, a la Junta de Comandantes en Jefe y al Cosena. El OCOA, que llev? a esas v?ctimas al "300 Carlos" antes de ejecutarlas, estaba bajo la ?rbita de la Divisi?n de Ej?rcito I.

El informe del teniente general Carlos D?az, en el que deslinda totalmente la responsabilidad de Ej?rcito en la recepci?n, detenci?n y asesinato de la veintena de uruguayos desaparecidos del llamado "segundo vuelo" de Orletti en 1976, contradice materiales elaborados por las propias Fuerzas Armadas.

En el documento, entregado al presidente Tabar? V?zquez como ampliaci?n del informe del Ej?rcito sobre los desaparecidos, el comandante D?az adjudica toda la responsabilidad en aquel crimen al Servicio de Informaci?n y Defensa (SID) que, argumenta, "no era org?nicamente una repartici?n del Ej?rcito".

Con su afirmaci?n, D?az coloca al Ej?rcito por fuera de la estructura de poder creada por las propias Fuerzas Armadas en los a?os de la dictadura c?vico-militar, seg?n se puede apreciar en el II Tomo (El Proceso Pol?tico) del libro "Las Fuerzas Armadas al Pueblo Oriental" editado en 1978.

D?az tambi?n evita referirse a una investigaci?n de LA REPUBLICA publicada en agosto, en la que un ex sargento sostuvo que los del "segundo vuelo" estuvieron en el centro de torturas "300 Carlos" ubicado en el Servicio de Material y Armamento (SMA) del propio Ej?rcito.

El comandante tambi?n contradice el primer informe del Ej?rcito sobre los desaparecidos, texto en el cual el propio D?az y el general Carlos Barneix fueron asesores, donde su antecesor en el mando, Angel Bertolotti, responsabiliz? de las desapariciones al OCOA, dependiente de la Divisi?n de Ej?rcito I.


La Junta y el Esmaco

La existencia del Servicio de Informaci?n y Defensa (SID) y el papel que jug? en los a?os de la dictadura, s?lo puede ser comprendido atendiendo el marco del poder que el Ej?rcito, la Armada y la Aviaci?n uruguayas fueron acumulando en Uruguay desde principios de la d?cada del setenta.

Desde el 9 de setiembre de 1971, cuando el entonces presidente Jorge Pacheco Areco encomend? a las Fuerzas Armadas la conducci?n de la lucha contra la subversi?n, los mandos militares fueron creando nuevos escenarios y organismos con los que terminaron por controlar el gobierno.

En el Tomo II (El Proceso Pol?tico) del libro "Las Fuerzas Armadas al Pueblo Oriental" firmado por la Junta de Comandantes en Jefe en 1878, se puede seguir la consecuencia de resoluciones gubernamentales, pedidos militares y autodeterminaciones de los mandos, con los que se dirigi? la represi?n.

Fue el propio Pacheco Areco quien, por el decreto 672/971 del 16 de diciembre de 1971, cre? "a t?tulo experimental" para luchar contra la subversi?n a la propia Junta de Comandantes en Jefe (JCJ) y el Estado Mayor Conjunto (Esmaco), con los que las Fuerzas Armadas concentraron el poder.

El comandante del Ej?rcito (general Hugo Chiappe Posse) era, obviamente, uno de los miembros de la JCJ y uno de los generales de mayor nivel del Ej?rcito (el general Gregorio Alvarez) fue el jefe del Esmaco, desde donde se realizaba el estudio, asesoramiento, coordinaci?n y planificaci?n de acciones.


La dependencia del SID

Fue luego de la crisis del 9 de febrero de 1973, con el Pacto de Boiso Lanza, que los mandos militares instituyeron su presencia en el Poder Ejecutivo, a trav?s de la creaci?n del Consejo de Seguridad Nacional (Cosena), integrado por los comandantes y con la secretar?a del propio Esmaco.

El Esmaco ten?a tres funciones: la de "coordinador" ("tareas de informaci?n, asesoramiento y planificaci?n de operaciones del conjunto de las Fuerzas Armadas"), de "especialista" ("ense?anza, movilizaci?n, defensa civil, estad?sticas, historia, acci?n c?vica") y de "personal" (administrativa).

El 14 de mayo de 1973, la JCJ y el Esmaco le entregaban a Juan Mar?a Bordaberry un documento llamado "Memor?ndum para el Sr. Presidente de la Rep?blica", donde se inclu?a un "Organigrama del Sistema de Planificaci?n y Control del Desarrollo bajo condiciones de Seguridad Nacional".

En el organigrama se observa con claridad la relaci?n entre el Cosena y el Esmaco como asesores del Poder Ejecutivo, y la dependencia directa que de ellos ten?an el Servicio de Informaci?n y Defensa (SID), el Servicio de Informaci?n Exterior (SIE) y la Direcci?n Nacional de Informaci?n e Inteligencia (DNII).

El SID, depend?a del Esmaco, que planificaba para la Junta de Comandantes en Jefe, que integraban el Cosena, donde se decid?a lo que el Presidente terminar?a por aceptar y lo que las fuerzas represivas terminar?an por hacer, dentro o fuera del pa?s. El Ej?rcito no era ajeno a esa l?nea de mando.


"Oscares", "Indios" y "300"

Cuando a las Fuerzas Armadas se les encomend? la direcci?n de la lucha contra la subversi?n, en cada una de las cuatro Divisiones en las que est? descentralizado el Ej?rcito en el territorio nacional se cre? un Organismo Coordinador de Operaciones Antisubversivas (OCOA).

Cada OCOA estaba comandada por un general, dos coroneles, tres comandantes, que dirig?an las acciones del personal de "Operaciones" a los que se denominaba "Oscar" y de los agentes de "Informaci?n" a los que se llamaba "Indios", utilizando la primera letra del grupo en el que revest?an.

Los "Oscar" como los "Indios" se numeraban seg?n el orden de mando: "Oscar 1" fue Ernesto Ramas ("Oscar Romeo"), "Oscar 2" era Jos? Nino Gavazzo, "Oscar 7" era Jorge Silveira, "Oscar 8" el "franc?s" Jos? Boudean, mientras que "Indio 1" fue el coronel Victorino V?zquez, entre otros.

El OCOA de la Divisi?n de Ej?rcito 1 operaba en distintos centros de tortura y detenci?n a los que denominaban "300 Carlos". Primero fue en el Batall?n de Artiller?a 1, luego en la Casona de Punta Gorda, en la pera del Servicio de Material y Armamento, en la Casona de Mill?n y finalmente en La Tablada.

Todas las acciones del OCOA se comunicaban al SID, que enteraba de los hechos al Esmaco, que informaba a la Junta de Comandantes, que debat?a con la Junta de Oficiales Generales, daba cuenta a la Comisi?n de Asuntos Pol?ticos (Comaspo) o trazaba lineamientos en el Cosena. El Ej?rcito, sab?a.


La subordinaci?n militar

El 5 de agosto de 1974, la Junta de Comandantes y el Esmaco aprobaron las "Directivas al personal militar designado para prestar servicios en reparticiones p?blicas ajenas al MDN (Ministerio de Defensa Nacional)", que estableci? la intervenci?n militar en todas las dependencias p?blicas.

En aquellas directivas se estableci? que la Junta de Oficiales Generales (Joogg), de la que participaban los 16 generales del Ej?rcito, era el ?rgano formulador y actualizador de la pol?tica nacional de las Fuerzas Armadas y la Junta de Comandantes en Jefe, el m?ximo organismo de conducci?n y ejecuci?n de esas pol?ticas ("como supremo organismo del mando militar").

El SID, integrado operativamente con el Esmaco, la Direcci?n General de Estad?sticas y Censo (Dgeyc), la policial DNII y el Servicio de informaci?n Exterior (SIE) de la Canciller?a, constitu?an el centro de informaci?n nacional, interior o exterior, de m?s alto nivel, en "beneficio" del Gobierno Nacional.

El Esmaco, integrado con la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP) y la Oficina Nacional del Servicio Civil (ONSC) constitu?an el m?ximo organismo de asesoramiento, planificaci?n, evaluaci?n y control en lo que respecta a seguridad, desarrollo, presupuestaci?n y administraci?n p?blica.

"La totalidad de oficiales de las FFAA designados para actuar en organismos p?blicos civiles, estar? subordinada militarmente a la JCJ y su actuaci?n ser? coordinada por el Director del SID (informaci?n) y por el Esmaco (asesoramiento, planificaci?n y ejecuci?n) seg?n sea el caso", se ordenaba.


Destino del segundo vuelo

A partir de esas directivas de mayo de 1974, los efectivos militares ten?an una doble dependencia de mando. Por un lado, recib?an ?rdenes de la unidad en la que revest?an dentro del Ej?rcito, la Armada o la Aviaci?n, y por otro lado depend?an del SID y del Esmaco en su misi?n, actividad o funci?n de Estado.

Los militares que cumplieron actividades en materia de "seguridad" o en "operaciones antisubversivas", fueran servicios de inteligencia del Ej?rcito (S II), la Armada (N II), la Aviaci?n (A II) o la Polic?a (DN II), coordinaban con el SID y el Esmaco, que informaba a la junta de oficiales y la junta de comandantes.

Los desaparecidos del "segundo vuelo" hab?an sido secuestrados en Buenos Aires, torturados en "Automotores Orletti" y tra?dos a Montevideo el 5 de octubre de 1976 en el confeso Vuelo 511 del Transporte A?reo Militar Uruguayo (TAMU) en una operaci?n coordinada por el Servicio de Informaci?n y Defensa (SID).

En el operativo de detenci?n y traslado actuaron miembros de la "patota" del OCOA dependiente de la Divisi?n de Ej?rcito I, quienes llevaron a aquella veintena de uruguayos al centro de torturas "300 Carlos" ubicado dentro del Servicio de Material y Armamentos (SMA) del Ej?rcito Nacional.

Un subalterno con a?os de servicio militar confes? a LA REPUBLICA, que a aquel grupo de "tupas" los llamaban "los del ?mnibus" porque en el propio micro del SMA hab?an sido llevados al "300 Carlos". De ellos s?lo sab?an que hab?an sido tra?dos desde la base "El Palomar" de Buenos Aires.

El comandante en Jefe del Ej?rcito como miembro de la JCJ, los generales del Ej?rcito como integrantes de la Joogg, el general en la jefatura del Esmaco, el general al frente del SID, el comandante de la Divisi?n de Ej?rcito I como mando directo del OCOA que operaba en Montevideo y Canelones, todos miembros del Ej?rcito, supieron qu? ocurri? con aquellas v?ctimas.
Realizado por Mal_fica @ 20:52  | Actualidad uruguaya
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Realizado por gustavo
Lunes, 04 de diciembre de 2006 | 17:28
Se evidencia el trabajo de investigacion realizado y le felicito por ello. Tambi?n se?alo que no hay contradicciones en lo dicho por el Gral. Diaz.
No hay contradicciones en el aspecto formal ni el aspecto informal y ello surge de su propio articulo, estimado periodista.

1) En el aspecto formal el general Diaz se?ala que el SID no formaba parte de la estructura del Ejercito y eso es verdad. Ud. mismo se?ala que respond?a al ESMACO que era un organismo por encima de las Fuerzas.Por supuesto que el ESMACO esta integrado por personal militar y responde a una Junta de Comandantes en Jefe, pero era un organismo por fuera de la estructura de cada Fuerza. El SID no pertenecia a la estructura de Ejercito, ni Marina ni Fuerza Aerea.
Es como decir que la OPP responde al Ministerio de Salud.."como responde al presidente.."
Una cosa muy distinta es decir que el Ejercito "no sabia", pero eso le contesto en el punto 2.

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Realizado por Anonimo
Lunes, 04 de diciembre de 2006 | 17:42
2) Desde el punto de vista informal, EL SID, al no pertenecer a la estructura de ningun arma, trabaj? con independencia y poco coordinado, asi que se generaron problemas sobre todo con Gavazzo. Por ello desde fines de 1975 hubo una coordinaci?n obligada ocn la OCOA a la que Gavazzo escapaba asiduamente. Asi que , querido amigo, el Ejercito no siempre "sab?a.."

Por ?ltimo, averigue que grado ten?a Rama y se dar? cuenta que por encima de los OSCAR hab?a otro grado.

Ahh , una primicia, el establecimiento detras del SMA no se llamaba "300 Carlos", pero el nombre es pintoresco para este circo que se ha armado.
saludos