Mi?rcoles, 12 de diciembre de 2007
Como ya dije yo apoyo a Constanza para presidentA del FA, y encontre en Brecha, una entrevista que le hicieron he aqui dicha entrevista...

Fuente: Brecha

Con Constanza Moreira
?Se est? dirimiendo el rumbo del FA para un segundo per?odo de gobierno?

En entrevista con Brecha, Moreira habla de su candidadatura, de las dudas que todav?a tiene, del rumbo de una segunda gesti?n de gobierno progresista. Y toma posici?n.

Nelson Cesin/Daniel Gatti

?A pocos d?as del Congreso del Frente Amplio, el MPP se mantiene firme en manejar s?lo su nombre para ocupar la presidencia del FA. ?Qu? condiciones deber?an darse para que usted acepte esa postulaci?n?
?Confieso que estoy sorprendida por la forma como un nombre rueda y rueda y no hay ninguna instancia formal ?en este caso? con la due?a del nombre.
?Pero se sabe que el ministro Jos? Mujica no s?lo la consult? sino que mantuvo algunas reuniones con usted.
?Efectivamente, me consult?, y me explic? las razones por las que hab?a pensado en mi nombre y tambi?n en el de otro colega. Me pidi? que lo pensara, y por su lado habr? hecho consultas que d?a a d?a tomaron tama?o y trascendencia. Y ah? otros actores empezaron a opinar p?blicamente: que Constanza s?, que Constanza no, que no es de la estructura, etc?tera. Y despu?s, desde algunos sectores surgieron nombres alternativos que, en general, eran representantes de esos mismos sectores. Pero la idea era que la presidencia del fa fuera ocupada por un frenteamplista independiente, que tuviera independencia sectorial. Lo cierto es que estamos a pocos d?as del Congreso, el debate todav?a est? muy en abierto y, con la excepci?n de Mujica, no hemos escuchado enfoques de fondo sobre hacia d?nde debiera ir un cambio en la c?pula del fa, m?s all? de los nombres.
?Dec?a que Mujica le explic? las razones por las que hab?a pensado en su nombre. ?Cu?les eran?
?Bueno, creo que las que ha proclamado p?blicamente y son las que a su juicio deber?a tener un eventual candidato: representar un impulso a la renovaci?n generacional del FA, y expresar una relativa independencia de los cuadros partidarios sectoriales. Adem?s, en mi caso, se agregaba la cuesti?n de g?nero, que sin duda ha comenzado a gravitar de otra manera en la pol?tica nacional a partir de la asunci?n del gobierno del FA.
Mujica tiene una enorme responsabilidad como l?der que encabeza las encuestas de opini?n, y como l?der del sector que es tambi?n la expresi?n mayoritaria de la fuerza pol?tica, de tomar una posici?n sobre este tema. Y le estoy agradecida por indicar mi nombre suponiendo que servir?a para ayudar a revitalizar al partido de gobierno, aunque todo esto me ha dado muchos dolores de cabeza, me ha involucrado en una situaci?n dif?cil, que adem?s estaba completamente fuera de mis perspectivas de vida. Est? claro, y ?l lo explic? varias veces, que lanz? una idea movilizadora. Y sin duda lo logr?, aunque no tengo nada claro que sea mi nombre el que permita culminar con esa revitalizaci?n partidaria.
??Quiere decir que no est? segura de aceptar la postulaci?n?
?No. Y tampoco estoy segura sobre lo que la estructura y las bases del fa quieren como cambio, y hacia qu? objetivos quieren enfilar el rumbo de la fuerza. A esta altura, la tarea luce como tit?nica. No me gustar?a que mi nombre o cualquier otro nazca de tires y aflojes sectoriales. Ser?a ingresar en una tarea muy dif?cil, con una gran debilidad. Con todo lo que ha hecho el fa a lo largo de sus a?os, con sus avances y sus logros, me cuesta creer que no se logre un consenso para definir una nueva conducci?n que se ajuste a la nueva etapa que vivir? el fa y el pa?s en lo que sigue.
?Tambi?n se manej? la posibilidad de que la presidencia del fa fuera asumida por un colegiado. ?C?mo eval?a esa alternativa?
?Forma parte de una tradici?n uruguaya. Escuch? la propuesta, pero me pareci? orientada a enfrentar tres nombres contra uno, y no percib? una argumentaci?n razonada sobre por qu? ahora, y nunca antes, se necesita un colegiado. Ello no obsta para que yo crea que las f?rmulas que colectivizan la toma de decisiones son buenas, y que el fa merece un reconocimiento por la existencia de varias instancias que reflejan esto, como la Mesa Pol?tica, el Plenario y el Congreso. Pero la despresidencializaci?n del fa, que es a lo que apunta el colegiado, no me parece la mejor soluci?n para reforzar la conducci?n del partido.
?La dificultad que tienen los sectores frenteamplistas para acordar un nombre, ?obedece a las divergencias sobre el rol que debe jugar el fa bajo un gobierno de izquierda?
?Bueno, s?, hay divergencias entre quienes piensan que el fa debe dar un apoyo en todo momento al gobierno, y quienes piensan que debe mantener la vitalidad y el pluralismo necesarios para ser un gran centro de debates, incluso sobre los aciertos o desaciertos del gobierno. Pero creo que lo que se est? dirimiendo es el rumbo del fa para un segundo per?odo de gobierno. A nadie se le escapa que la enorme trascendencia del debate sobre la presidencia del FA, en este momento, tiene que ver con el rol que jugar? en las definiciones que ser?n cruciales en estos pr?ximos dos a?os. Cruciales no s?lo para el FA, sino para el resto del sistema pol?tico, puesto que el centro de gravedad de la pol?tica uruguaya hoy descansa en buena medida en las definiciones del fa y del gobierno.
?En l?neas generales, ?qu? orientaci?n deber?a tener un segundo gobierno de izquierda, y qu? aporte deber?a hacer el fa en esa direcci?n?
?El primer gobierno entr? en un escenario de gran preocupaci?n por el endeudamiento, el manejo de las variables macroecon?micas y su relaci?n con el mundo externo. El segundo gobierno, superados esos temores (o parte de ellos), debe profundizar los cambios ya avanzados, en una Am?rica Latina que adem?s, notoriamente, evoluciona hacia posiciones de izquierda. En toda Am?rica Latina hay hoy un debate importante, al cual no podemos sustraernos: el crecimiento extraordinario de estos ?ltimos a?os ha tendido a consolidar la desigualdad existente, y a crear nuevas desigualdades. Al mismo tiempo, la ciudadan?a es m?s demandante, m?s activa, m?s inconforme, y m?s movilizada. Es un cuadro pol?tico delicado, pero tambi?n novedoso, y lleno de oportunidades para impulsar transformaciones, pero que deber? incluir en forma m?s decisiva la participaci?n de la gente en las decisiones p?blicas. Sobre ese enfoque, creo yo, se deber?a trabajar la propuesta electoral de cara a las pr?ximas elecciones.
?Al respecto, semanas atr?s, hablando en unas jornadas organizadas por la Fundaci?n Vivian Tr?as, usted dec?a que el gobierno progresista tiene a?n en el debe la correcci?n del patr?n de acumulaci?n capitalista, que falta ?pienso? sobre c?mo alterar la ecuaci?n capitalista. ?A d?nde apuntaba con esa idea?
?La izquierda de la posguerra ten?a un proyecto de socialismo, el socialismo del siglo XX. Pero con la ?tercera v?a?, y la renuncia o la imposibilidad de implementar algunas salidas ?radicales? (como la nacionalizaci?n de actividades estrat?gicas, o la reforma agraria, que eran parte de los programas de la izquierda de posguerra), creo que se pens? que a trav?s del incrementalismo ?y de alg?n modo la socialdemocracia refleja eso? se pod?a alterar la ecuaci?n distributiva, mejorar las condiciones de vida de las antes llamadas ?masas subalternas?, e imponerle algunos l?mites al capital. Esta soluci?n puede haber funcionado m?s o menos bien en algunos pa?ses del Norte, pero funciona bastante mal en Am?rica Latina: la desigualdad se consolida y aumenta, los estados nacionales son fr?giles frente a actores extra pol?ticos internacionales, y el capital tiende a concentrarse. Esto pasa en Uruguay y en Am?rica Latina, y desde hace d?cadas: la f?rmula ?crecimiento con equidad?, de la cepal, no funciona. Hace pocos d?as, en un seminario organizado por las Naciones Unidas en el que participaron pol?ticos de muchos pa?ses de Am?rica Latina, alguien dijo: ?Nos hemos preocupado mucho por qu? hacer con los pobres. La pregunta es qu? vamos a hacer con los ricos?. Era mexicano, claro, y estaba preocupado porque la fortuna de un solo hombre representaba el 6 por ciento del pbi de M?xico.
?Se habla mucho sobre la desmovilizaci?n social, la escasa participaci?n de los j?venes, y el retraimiento en general de la gente respecto a la pol?tica. ?Qu? ideas tiene respecto a este fen?meno?
?El otro d?a, en el homenaje a Hugo Cores, Ra?l Olivera us? un concepto interesante: habl? de ser ?pol?ticamente feliz?. Creo que el ejercicio de la pol?tica no debiera perder de vista que podemos ser ?pol?ticamente felices?. Esto supone reivindicar un ejercicio de la pol?tica que no es precisamente lo que est? en el com?n de la gente cuando piensa en la tarea pol?tica real, que imagina como una lucha de pugnas sectoriales, arreglos de momento y negociaciones despojadas de principios o de fines de largo plazo. Es inevitable que al pensar as? la gente opte por alejarse de la pol?tica, a menos que esperen obtener alg?n beneficio directo de su ejercicio. Tambi?n las visiones excesivamente profesionalizadas de la pol?tica generan ese efecto, pero en este caso porque se la ve como algo excesivamente t?cnico. Creo que hay que reivindicar el viejo y antiguo sentido de la pol?tica: ese en el cual somos todos seres pol?ticos y, de un modo u otro, siempre estamos haciendo pol?tica.
??No cree que tanto desde el fa como desde el gobierno se est? desalentando la movilizaci?n de las organizaciones sociales?
?No, no creo que eso sea exactamente as?. Es claro que el movimiento en el sistema pol?tico que produjo la llegada del fa al gobierno ha estimulado la participaci?n pol?tica a distintos niveles. La b?squeda de la incorporaci?n de j?venes en los partidos tradicionales, el mayor involucramiento con la pol?tica de las mujeres a partir de un cambio en este sentido, o el aumento en la tasa de sindicalizaci?n, son muestras de que vamos hacia un mayor involucramiento de la gente en pol?tica, y no al rev?s. Pero siempre hay una tensi?n en esto, porque estimular la participaci?n significa tambi?n ceder poder. El debate educativo y la ley de educaci?n parecen mostrar esta tensi?n.
?En los ?ltimos tiempos se han sucedido controversias sobre la relaci?n entre los acad?micos y la pol?tica. ?La pol?tica est? disociada de la academia?
?En absoluto. Para empezar, quisiera destacar que quienes estamos en la Universidad de la Rep?blica, estamos inmersos en una instituci?n que hace pol?tica en forma definitiva, y no pol?tica partidaria, sino pol?tica en el sentido de involucramiento en la cosa p?blica, en los grandes debates. Podemos comprometernos cada uno activamente con las posiciones de esa instituci?n, o no, pero no cabe duda de que la Universidad es un actor pol?tico. En segundo lugar, quiero aclarar que no hay ciencia social que sea ?neutral? desde el punto de vista de los valores. Sobre esto hay r?os de tinta escritos, y debates ya milenarios. No podemos observar el comportamiento de los hombres como se observa el comportamiento de las plantas o de las estrellas, ya que podemos entender a los humanos de una forma que no podemos entender a las estrellas o las plantas.
En tercer lugar, y para responder a algunas cr?ticas que se nos han hecho a los polit?logos, en especial a ra?z de la circulaci?n del nombre de Gerardo Caetano y el m?o propio, me gustar?a hacer alguna precisi?n. Todos los polit?logos tenemos posici?n, como ciudadanos que somos, sobre varias cosas. Pongo un ejemplo: yo estoy a favor de la despenalizaci?n del aborto. Pero si me invitan a hablar de ello como ?polit?loga?, tengo en primer lugar el deber de informar el estado del debate, los argumentos de unos y otros, la situaci?n de este tema en otros pa?ses, o las preferencias de la opini?n p?blica sobre el t?pico. Somos portadores de informaci?n privilegiada, y nuestro deber como cient?ficos es proporcionarla a la sociedad en la cual estamos; toda la informaci?n, no una parte. Y ser lo m?s rigurosos posible con ella. Esto no es exigible de cualquier profesional de la ciencia pol?tica, claro, pero es exigible de quienes se dedican al desarrollo cient?fico de la disciplina. Despu?s, en general, los cient?ficos pensamos de la forma: ?si pasa tal cosa, pasar? tal otra?, y en funci?n de esto tenemos una visi?n sobre el transcurso de las acciones pol?ticas que es distinta a la del ciudadano com?n, porque mezcla la informaci?n con una cierta teor?a sobre c?mo funciona la pol?tica, y a eso nos dedicamos. Este es el tema de la ciencia, no el de la ?imparcialidad? o la ?neutralidad?.
Realizado por Mal_fica @ 13:11  | Actualidad uruguaya
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